Son problemas donde interactúan personas, infraestructuras, datos, comportamientos y políticas públicas. Son, en esencia, sistemas complejos.
Comprenderlos y transformarlos requiere nuevas formas de hacer ciencia.
Con ese espíritu, en el año 2007 nació el Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI): un centro de investigación que reúne matemáticas, ingeniería, economía, ciencia de datos y ciencias sociales para desarrollar soluciones cuantitativas aplicadas a los grandes desafíos de la sociedad.
Hoy, el ISCI se ha consolidado como uno de los principales espacios de investigación interdisciplinaria del país, articulando conocimiento científico con decisiones públicas, desarrollo tecnológico y necesidades del sector productivo.
Una idea simple, un desafío enorme
Desde sus inicios, el instituto ha trabajado bajo una premisa clara: los problemas más relevantes del mundo contemporáneo no pueden entenderse de forma aislada.
Los sistemas de transporte dependen de decisiones humanas y políticas públicas. Los mercados energéticos responden a regulaciones, incentivos y tecnologías. Los sistemas de salud combinan comportamientos individuales, estructuras institucionales y procesos biológicos.
Por eso, el ISCI desarrolló un enfoque que combina modelos matemáticos, analítica avanzada, optimización, aprendizaje automático y economía aplicada, con el objetivo de comprender estos sistemas en toda su complejidad y diseñar soluciones concretas.
Más que generar conocimiento teórico, el instituto trabaja con una convicción clara: la ciencia debe ser capaz de transformar la realidad.
Un instituto construido en colaboración
Desde su estructura institucional, el centro se concibe como una plataforma de colaboración entre instituciones académicas, investigadores y sectores productivos.
Entre las universidades asociadas al instituto se encuentran:
Universidad de Chile
Pontificia Universidad Católica de Chile
Universidad de los Andes
Universidad Adolfo Ibáñez
Pontificia Universidad Católica de Valparaíso
Universidad de Talca
Esta red permite reunir expertos en ingeniería, economía, matemáticas, informática y ciencias sociales para abordar problemas desde múltiples perspectivas.
La interdisciplinariedad no es solo un principio teórico: es el motor que hace posible el trabajo del instituto.
Ciencia aplicada a los grandes desafíos del país
A lo largo de los años, el ISCI ha organizado su investigación en torno a cinco grandes áreas de impacto, donde la ciencia de sistemas puede generar transformaciones concretas:
Salud
El instituto desarrolla herramientas analíticas y modelos predictivos para mejorar la detección temprana de enfermedades, optimizar el uso de recursos hospitalarios y fortalecer la eficiencia de los sistemas de salud.
Energía
Los investigadores trabajan en el diseño de sistemas eléctricos resilientes, el desarrollo de modelos para la transición energética y soluciones para ampliar el acceso a electricidad en comunidades aisladas mediante microredes sostenibles.
Innovación en el sector público
El ISCI contribuye al diseño de políticas públicas más eficientes, incorporando analítica avanzada en áreas como seguridad pública, prevención de incendios forestales y modernización de servicios del Estado.
Transporte y cadenas de suministro
Mediante modelos de movilidad y logística, el instituto busca mejorar la eficiencia de los sistemas de transporte, reducir congestión y desarrollar soluciones para una movilidad más sostenible.
Mercados y negocios
En esta línea, el trabajo se centra en el análisis del comportamiento de consumidores, diseño de mercados y uso de inteligencia artificial para mejorar decisiones económicas y empresariales.
En conjunto, estas áreas reflejan una visión clara: la ingeniería de sistemas no solo describe el mundo, también puede ayudar a rediseñarlo.
Un ecosistema de colaboración científica
En los últimos años, el instituto ha ampliado su red de colaboración con nuevas universidades y centros de investigación.
Un ejemplo es el trabajo conjunto con la Universidad de O’Higgins, iniciado en 2023, con el objetivo de fortalecer grupos emergentes de investigación y ampliar el alcance territorial del trabajo científico. Este tipo de alianzas refleja una convicción central del instituto: los desafíos complejos requieren ecosistemas científicos amplios y colaborativos.
Mirar los sistemas para transformar el futuro
En un mundo cada vez más interconectado, los sistemas que sostienen nuestras sociedades —energía, salud, transporte, mercados, instituciones— se vuelven también más complejos.
Entenderlos exige ciencia rigurosa, colaboración interdisciplinaria y una mirada que combine teoría y aplicación. Ese es el espacio donde trabaja el Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería.
Porque cuando los problemas crecen en escala y complejidad, la ciencia también debe hacerlo, y en esa tarea, el ISCI busca algo más que explicar el mundo: busca ayudar a diseñar el que viene.
Fuente: Comunicaciones ISCI