Los resultados fueron históricos: las hospitalizaciones por VRS disminuyeron en 76%, los ingresos a unidades de cuidados intensivos pediátricos en 85% y, por primera vez en la historia sanitaria del país, no se registraron muertes infantiles asociadas a este virus durante la temporada invernal.

El desafío sanitario global

El virus respiratorio sincicial es una de las principales causas de infección respiratoria aguda de las vías inferiores en la infancia y genera una elevada morbilidad respiratoria en adultos mayores. A nivel mundial, provoca más de 3,6 millones de hospitalizaciones y cerca de 100.000 muertes anuales en niños menores de cinco años.

En la mayoría de los países, las infecciones por VRS siguen un patrón estacional. En Chile, el invierno ha sido históricamente el periodo más crítico, caracterizado por una alta presión sobre los servicios de urgencia y las unidades de cuidados intensivos pediátricos.

Hasta hace pocos años, la prevención del virus presentaba importantes limitaciones. El único anticuerpo monoclonal disponible, palivizumab, tenía una duración corta, un costo elevado y estaba restringido a un grupo reducido de recién nacidos de alto riesgo. En la práctica, más del 95% de los lactantes quedaban sin protección frente al virus.

De la pandemia a una nueva alianza científica

La estrategia chilena que permitió cambiar este escenario comenzó a gestarse durante la pandemia de COVID-19.

En ese contexto, el Ministerio de Ciencia convocó a una mesa de trabajo con investigadores y centros académicos para apoyar la gestión de la crisis sanitaria. Allí se generó una colaboración entre el Instituto Sistemas Complejos de Ingeniería (ISCI) y equipos de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile.

Inicialmente, el trabajo se enfocó en el desarrollo de herramientas analíticas para apoyar decisiones sanitarias, como estrategias de testeo y modelos predictivos para la gestión hospitalaria.

“Cuando cae la crisis del COVID, el Ministerio de Ciencia convoca a una mesa donde estábamos científicos y distintos centros con el objetivo de colaborar en la contención de la crisis. Luego nos conectamos con un equipo de la Facultad de Medicina que estaba trabajando en estrategias de testeo grupal. Cuando terminó la pandemia, el Ministerio de Salud nos pidió continuar colaborando en la planificación de la campaña de invierno”, explica Leonardo Basso, director del ISCI y académico del Departamento de Ingeniería Industrial de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile.

Esa red de colaboración interdisciplinaria entre ingeniería, medicina y autoridades sanitarias sentó las bases para una nueva intervención en salud pública.

La oportunidad de nirsevimab

La aparición de nirsevimab, un anticuerpo monoclonal de administración única que protege durante toda la temporada invernal, abrió una posibilidad inédita: avanzar hacia una inmunización universal contra el VRS.

Investigadores del ISCI pertenecientes a la FCFM y de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, liderados por Juan Pablo Torres —vicedecano de la Facultad de Medicina e investigador ISCI— impulsaron el proyecto NirseCL, cuyo objetivo fue analizar el impacto de implementar esta profilaxis a escala nacional.

El desafío no era menor. En ese momento, Chile no estaba dentro de los países priorizados para acceder al medicamento. La disponibilidad proyectada era recién para los años 2026 o 2027.

Para el profesor de la Universidad de Chile e Investigador ISCI Juan Pablo Torres, el proyecto tuvo asidero principalmente por el trabajo transdisciplinario entre el ISCI, el Ministerio de Salud y la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, ya que con evidencia basada en datos nacionales que desarrolló el equipo en cuestión se pudo evaluar el impacto de la intervención con cifras que mostraban el antes, durante y después de la implementación.

Modelación y evidencia para la toma de decisiones

El equipo desarrolló un estudio de simulación para responder una pregunta clave: ¿qué habría ocurrido en temporadas anteriores si se hubiese aplicado nirsevimab de forma universal?

Los resultados fueron concluyentes. Las simulaciones indicaron que la estrategia habría evitado miles de hospitalizaciones, cientos de ingresos a cuidados intensivos y múltiples muertes infantiles.

Además, el análisis económico mostró que el costo de la adquisición del medicamento y de la campaña de inmunización se compensaba con los ahorros generados por la reducción de hospitalizaciones, ingresos a UCI y consultas de urgencia.

Basado en nuestros modelos de simulación, demostramos que el costo de implementar la estrategia estaba completamente cubierto por los ahorros en hospitalizaciones, cuidados intensivos pediátricos y urgencias. Con esa evidencia el Ministerio de Salud tomó la decisión de avanzar”, explica Leonardo Basso.

Implementación pionera en el hemisferio sur

La estrategia se implementó a partir de octubre de 2023 como parte del Programa Nacional de Inmunizaciones.

El plan consistió en inmunizar a recién nacidos y a lactantes menores de seis meses al inicio de la temporada de circulación del virus. El anticuerpo comienza a actuar de inmediato, generando protección desde el primer momento.

La cobertura alcanzó más del 94% de los recién nacidos, equivalente a más de 145.000 niños protegidos durante la temporada invernal.

El análisis de bases de datos nacionales evidenció un impacto significativo en la salud pública:

  • 76% menos hospitalizaciones por VRS

  • 85% menos ingresos a UCI por VRS

  • 66% menos hospitalizaciones por infecciones respiratorias graves

  • 48% menos hospitalizaciones totales en menores de un año

Además, desde la implementación de la estrategia no se registraron muertes de menores de un año por VRS en Chile.

Los lactantes que requirieron hospitalización también presentaron estadías significativamente más cortas, liberando capacidad hospitalaria en plena temporada invernal.

Reconocimiento internacional

El impacto de la estrategia chilena fue publicado en 2025 en la revista científica The Lancet Infectious Diseases, una de las publicaciones más influyentes en enfermedades infecciosas a nivel mundial.

La revista dedicó su portada al caso chileno y acompañó el artículo con un editorial titulado “RSV prevention: public health lessons from the southern hemisphere”, donde destacó la alta cobertura del programa, la rapidez en la administración del anticuerpo —con una mediana de inmunización de un día desde el nacimiento— y su integración en la infraestructura nacional de salud.

La experiencia chilena también comenzó a inspirar decisiones en otros países de la región, como Paraguay, que replicó la estrategia.

Más allá de los resultados epidemiológicos, la estrategia representa un avance significativo en equidad sanitaria. Al incorporarse al Programa Nacional de Inmunizaciones, el acceso al anticuerpo monoclonal quedó garantizado para todos los recién nacidos del país, independientemente de su origen social, económico o territorial.

Ciencia aplicada que transforma sistemas de salud

La experiencia chilena demuestra que la integración entre ciencia de datos, investigación médica y decisiones de política pública puede transformar de manera estructural la gestión sanitaria.

La colaboración entre el ISCI, el Ministerio de Salud y la Universidad de Chile a través de sus facultades de Ciencias Físicas y Matemáticasy de Medicina, permitió generar evidencia robusta que respaldó una decisión pionera a nivel mundial.

Hoy en día, Chile no solo ha reducido de manera drástica el impacto del virus respiratorio sincicial en su población infantil, sino que también ha generado conocimiento que continuará orientando políticas públicas en los próximos años.

Comunicaciones ISCI